Bueno, hace un par de meses, bastantes, de hecho ya pasó más de un año que comencé un tratamiento con un psicólogo por distintas necesidades que padecía en aquel entonces, no era de esperar que meses después y sin tener el alta dejara el tratamiento (raro yo dejando las cosas sin terminar...), en fin, entre un par de cosas que pude solucionar descubrí una que me aquejaba mucho pero que no tenía idea del termino médico ni que hacer para solucionarlo o al menos aliviarlo.
Como ahora lo sé, padezco de lo que también varios otros padecen y es el llamado Trastorno de Ansiedad Generalizado, que garompa significa? Bueno, básicamente es una enfermedad de tipo social (como el stress, por ejemplo) causado por la sociedad acelerada en la que cada uno de nosotros vive y la forma en que manejamos nuestra vida diaria. Claramente, yo no la manej(aba)o de la mejor manera. Este trastorno genera en la persona una ansiedad pero por cosas que son muy comunes en otras personas y que quizás a ellas no les produce absolutamente ningún efecto. Por ejemplo, en mi caso particular, me genera muchas complicaciones viajar en el subte (si, especialmente en el subte) en hora pico, cuando hay centenares de personas en la estación esperando para subir y parece una batalla campal intentar siquiera entrar en el subte, ni que decir de encontrar un asiento. Otro ejemplo que era aún más inocente era cuando compraba algo (ropa, zapatos u objeto para el hogar) y debía cambiarlo por 'x' motivo, desde el momento en que me daba cuenta de que debía ir a cambiarlo mi cabeza empezaba a acelerarse creando situaciones en las que no salía airosa por ningún motivo en particular (incluso cuando era una tontera y contaba con todo lo necesario para poder realizarlo, ya sea tener el ticket, que fuese una falla zonza, que no hubiese pasado el tiempo para cambiarlo, etc.) y de esa manera -y según lo que me explico mi psicóloga- mi cuerpo comenzaba a funcionar de una forma irregular por todo esa ansiedad que estaba sufriendo y que es producida por mi cabeza, realizando tareas que no me ayudaban a mi cuerpo y gastando energías que tampoco me hacían bien.
Bueno, cosas como esas me afectaban de una manera en que no lograba darme cuenta del todo, sabía que algo estaba andando mal, pero no lograba determinar qué puntualmente, y eso fue de gran ayuda con el tratamiento psicológico, me explicaron algunos mecanismos para evitar tener esos picos de ansiedad cuando alguna situación aparecía y era probable que sufriera los picos de ansiedad, uno de los ejercicios era relacionado a los números, contar de 7 en 7 para atras (es decir, 100, 93, 86 y así) me ayudaba a mantener la cabeza ocupada y no utilizarla para maquinarme; otro ejercicio que a muchos les funcionaba era escuchar música o ponerse a leer, bueno básicamente era realizar cualquier cosa que mantuviese la cabeza ocupada de forma eficiente como para no ayudar a la ansiedad a desarrollarse. La realidad es que es un proceso bastante largo, tengo que poner bastante de mí para que no tenga esos ataques, hasta ahora va funcionando, pero la realidad también es que trato de evitar todo aquello que me genera esto. Ahora que conseguí un nuevo trabajo (al feeen! aunque tampoco me gusta mucho...) entro a las 9 de la mañana y salgo a las 18, por lo que ir al trabajo y salir es todo en hora pico, implementé el viaje de ida yendo en el colectivo y tardo lo mismo, al menos eso creo y viajo sentada, tranquila y me lo tomo en la esquina de casa y me deja a dos cuadras, por ahora va bien, y a la vuelta bueno, me tomo el subte B pero en vez de ir para el lado de Rosas, voy hasta Alem y de ahí a Rosas, son 10' más pero no me molesta, sigo llegando temprano a casa, a diferencia del otro trabajo, y al ir hasta la otra punta del subte es algo que vale la pena.
Creo que otra consecuencia de este trastorno que tengo es algo que me estuvo atormentando hace bastantes meses y de los que realmente admití y comencé a tratar hace solo 3 meses. Y es el stress.
Desde fines del 2014 hasta hace un tiempito, estuve sumamente estresada, entre la separación poco amistosa que tuve, más motivos laborales, más el estudio, más estar constantemente y digo CONSTANTEMENTE pensando en la plata, y en que no llegaba a fin de mes, y en la tarjeta que tenía que pagar más los gastos fijos sufrí de una forma en que evidentemente nunca antes había experimentado, porque sino mi cuerpo no hubiese reaccionado de esta manera. Siempre fui una persona que se caracterizo principalmente por el pelo caoba (natural) y por la enorme cantidad de pelo que tenía. Pero de a poco, empecé a notar que estaba teniendo menos pelo, y además estaba cayéndose mucho. Muchísimo. Y no miento, quizás estaba sentada en el escritorio del trabajo sin tocar mi pelo, solo trabajando en la computadora, y de la nada se me caían, fácil, 10 mechones de pelo, y así en todo momento, me peinaba mientras estaba bañándome y la cantidad de pelo era inmensa. Comencé a verme de forma más continua el pelo frente al espejo y veía que tenía menos cantidad pero no quería verlo realmente. Hasta que un día comencé a preocuparme seriamente, y tomé cartas en el asunto. Estaba muy angustiada, y si alguien me hacía una observación o una broma me largaba a llorar, pedí un turno con mi dermatóloga y después de revisarme el cuero cabelludo notó la perdida de cabello y la caspa que también tenía. Un cuadro típico según ella. Me hizo unas preguntas de rutina para tratar de averiguar la causa, pero después de mis respuestas me dijo de forma concisa que el motivo era sin más "el stress". Me reconfortó saber que no tenía "huecos" en el pelo como le pasaba a algunas personas, y que hubiesen de a poco pelos que estaban en crecimiento. Me recomendó un shampoo especial que contenía un medicamento que regeneraba y después un tratamiento a base de un shampoo y un acondicionador anti caspa y por supuesto, optar por una vida un toque menos estresante. Me tome muy a pecho absolutamente todo lo que me recetó, y así fue como comencé el tratamiento y comencé a notar una mejora leve a mediana, por ejemplo, el pelo ya no se me caía! Me pasaba la mano entre el cabello y no se me caía nada, y si me bañaba y me cepillaba solo se caían muy pocos mechones, como era antes de todo esto. Estaba muy feliz. Y en cuanto a la vida libre de estrés, bueno, me decidí a dejar de preocuparme por el tema de la plata, ser más consciente, gastar menos y de forma razonable, guardé mis tarjetas de crédito en el cajón para no usarlas (tuve un lapso de reincidencia durante las fiestas) y busqué cambiar de trabajo...
Asique, si algún día lee esto licenciada, gracias! y pronto volveré ;)












